Si llevas tiempo intentando embarazarte, una evaluación de fertilidad ordenada puede ayudar a identificar factores tratables y a decidir el siguiente paso. No existe un solo estudio que explique todos los casos: la valoración debe considerar a ambos integrantes de la pareja cuando aplica, la edad, el tiempo de búsqueda, los ciclos menstruales, los antecedentes médicos y reproductivos.
¿Cuándo conviene iniciar estudios de fertilidad?
De forma general, las guías de la American Society for Reproductive Medicine recomiendan iniciar la evaluación después de 12 meses de relaciones sexuales regulares sin anticoncepción cuando la mujer tiene menos de 35 años, y después de 6 meses cuando tiene 35 años o más. Después de los 40 años puede ser apropiado valorar de manera más inmediata.
También conviene consultar antes si existen ciclos muy irregulares o ausencia de menstruación, endometriosis conocida o sospechada, antecedentes de cirugía pélvica, embarazo ectópico, quimioterapia o radioterapia, alteraciones testiculares, problemas de eyaculación o disfunción sexual, o cualquier condición que pueda reducir la fertilidad.
La evaluación debe incluir a ambos
La infertilidad puede relacionarse con factores femeninos, masculinos, combinados o no identificados inicialmente. Por eso, cuando existe una pareja con espermatozoides, el estudio del semen debe realizarse al mismo tiempo que la valoración ginecológica. Empezar por una sola persona puede retrasar decisiones y generar estudios innecesarios.
Estudios que pueden solicitarse en la mujer
1. Historia clínica y revisión del ciclo menstrual
La consulta comienza con preguntas sobre duración y regularidad de los ciclos, embarazos previos, cirugías, infecciones, dolor pélvico, medicamentos, hábitos y antecedentes familiares. Un ciclo regular entre 21 y 35 días suele aportar información sobre la ovulación, aunque el especialista puede pedir confirmación en situaciones específicas.
2. Evaluación de la ovulación
Según el caso pueden utilizarse progesterona en una fase concreta del ciclo, seguimiento por ultrasonido o pruebas hormonales. Los kits urinarios de ovulación pueden ser útiles para orientar el momento fértil, pero no sustituyen una valoración médica y pueden dar resultados confusos en algunos trastornos hormonales.
3. Reserva ovárica
La hormona antimülleriana (AMH), el recuento de folículos antrales por ultrasonido y, en ocasiones, FSH y estradiol al inicio del ciclo ayudan a estimar la respuesta esperada a una estimulación ovárica. Estas pruebas no predicen por sí solas si una persona podrá embarazarse de manera natural y deben interpretarse junto con la edad y el contexto clínico.
4. Útero y ovarios
El ultrasonido transvaginal permite observar el útero, el endometrio y los ovarios. Puede ayudar a detectar miomas, pólipos, quistes o signos compatibles con endometriosis. Si se necesita revisar con mayor detalle la cavidad uterina, el especialista puede recomendar sonohisterografía o histeroscopia.
5. Permeabilidad de las trompas
La histerosalpingografía y otras técnicas de contraste pueden mostrar si las trompas permiten el paso. No todas las pacientes necesitan el mismo método. Los antecedentes y los hallazgos del ultrasonido ayudan a decidir cuál es más apropiado.
Estudios que pueden solicitarse en el hombre
El seminograma o análisis seminal es el estudio inicial más habitual. Evalúa volumen, concentración, movilidad y forma de los espermatozoides. Un resultado fuera de rango no confirma por sí solo infertilidad: puede ser necesario repetirlo, porque fiebre reciente, medicamentos, el tiempo de abstinencia y otros factores modifican la muestra.
Si hay alteraciones persistentes, el médico puede indicar evaluación andrológica, exploración física, estudios hormonales, ultrasonido o pruebas genéticas en casos seleccionados. Las pruebas avanzadas no deben pedirse de rutina sin una indicación clínica.
¿Qué resultados orientan el tratamiento?
El objetivo no es acumular pruebas, sino responder preguntas concretas: ¿hay ovulación?, ¿las trompas son permeables?, ¿la cavidad uterina es adecuada?, ¿cómo es la reserva ovárica?, ¿existe un factor masculino? Con estas respuestas se puede valorar desde relaciones programadas o inducción de ovulación hasta inseminación intrauterina o fertilización in vitro (FIV), según las circunstancias.
La edad reproductiva influye de manera importante en el pronóstico, pero ningún estudio ni tratamiento garantiza un embarazo. Una recomendación responsable debe explicar beneficios, límites, alternativas, costos, tiempos y riesgos antes de comenzar.
Cómo prepararte para la primera consulta
- Anota la fecha del primer día de tus últimas menstruaciones y la duración aproximada de los ciclos.
- Lleva resultados previos, reportes de cirugías y lista de medicamentos o suplementos.
- Registra embarazos, pérdidas gestacionales y tratamientos anteriores.
- Si es posible, acudan ambos integrantes de la pareja.
- Prepara preguntas sobre alternativas, probabilidades por edad y diagnóstico, tiempo, costos y riesgos.
Valoración de fertilidad en Sinaloa
ViaFERT cuenta con atención en Culiacán y Mazatlán. La consulta inicial permite revisar antecedentes, priorizar estudios y evitar pruebas que no cambien el plan. Si buscas orientación porque deseas embarazarte, puedes solicitar una valoración.
Autor: Dr. López Rioja · Actualizado: 17 de agosto de 2026. Contenido educativo; no sustituye una consulta médica individual.
Fuentes médicas: ASRM, evaluación de fertilidad; Organización Mundial de la Salud, infertilidad.